Tu historial viaja contigo de una sesión a la siguiente
Entre sesiones queda registrada la ficha clínica: medidas o fotos de evolución, notas del profesional y el plan acordado. En la próxima visita no partimos de cero. Solo el equipo clínico de tu sede usa esa información para continuar el tratamiento.
Al cerrar cada sesión el profesional deja notas operativas. Si hay control fotográfico, se asocia a tu ficha para comparar avances con el mismo criterio.
Esa trazabilidad vive en Clinera, el sistema donde la clínica concentra agenda y seguimiento de pacientes. No se publica ni se comparte fuera del equipo tratante.
Si cambias de sede dentro de la red, el historial sigue disponible para quien te atiende, con la misma privacidad.